Ángel López | La pava, el sombrero jíbaro de Puerto Rico
Dar forma a una tradición
De una fibra trabajada a mano surge uno de los símbolos más reconocibles del jíbaro puertorriqueño.
Ángel López conoce el proceso desde la materia prima. La fibra se prepara, se labra hasta hacerla más fina y comienza entonces un trabajo manual que, poco a poco, termina convirtiéndose en una pava.
La tradición estuvo cerca de él desde pequeño. Su madre confeccionaba pavas, pero fue años después, ya adulto, cuando decidió aprender el oficio con mayor profundidad y comenzó a trabajar junto a Victoria, conocida en Aguada como Doña Toya.
Lo que desde afuera puede parecer sencillo exige práctica, paciencia y dominio del material. Ángel recuerda haber insistido una y otra vez hasta conseguir que la forma respondiera a sus manos.
“La gente cree que es fácil, pero no es fácil.” Ángel López
El microdocumental
La pava se reconoce de inmediato; aprender a hacerla toma tiempo.
Contacto y talleres
Conecta directamente con el artesano
Si deseas conocer sus pavas, comunicarte sobre talleres o consultar directamente sobre su trabajo artesanal, puedes hacerlo mediante los canales de Ángel López publicados en este perfil.
- Artesano
- Ángel Luis López Díaz
- Práctica artesanal
- Pavas en fibra natural de palma de Yarey
- Municipio
- Aguada, Puerto Rico
- Teléfono y WhatsApp
- 787-328-0627
- Angel Lopez - Artesano ↗
- Talleres
- Sí. Puedes comunicarte directamente con Ángel para consultar disponibilidad y coordinación.
Cuando te comuniques con Ángel, déjale saber que conociste su trabajo a través de Obras del País.
Obras del País documenta y difunde el trabajo de los artesanos, pero no vende piezas ni interviene en encargos, precios o transacciones. La disponibilidad y cualquier acuerdo deben coordinarse directamente con el artesano.
La pava reinterpretada
La tradición encuentra distintas formas de expresarse.
Ángel lleva la técnica y la forma de la pava más allá del sombrero tradicional. En esta pieza, el tejido de fibra natural se convierte en un colgante inspirado en la estructura radial característica de la pava.
De la palma a la pava
Antes de tejer el sombrero, se prepara la fibra.
El proceso comienza mucho antes de que aparezca la forma de la pava. Del cogollo de la palma se obtiene el material que, después de prepararse y secarse, se trabaja hasta producir fibras suficientemente finas para comenzar el tejido.
01 · La materia prima
El Yarey
La materia prima procede de la palma de Yarey, Sabal causiarum, conocida también en Puerto Rico como palma de sombrero o palma de cogollo. Durante la producción del documental, Obras del País acompañó la búsqueda de esta materia prima hasta Isabela.
02 · Preparar la fibra
Labrar antes de tejer
Una vez preparado y seco el cogollo, Ángel lo labra con un cuchillo para separar y afinar las fibras. De ese trabajo surgen las tiras con las que luego comenzará a construir el sombrero.
03 · Construir la forma
Fibra a fibra
El tejido va creciendo desde el centro hasta formar la copa y el ala. La pava surge poco a poco del dominio de la fibra y de la repetición precisa del trabajo manual.
Un oficio que sobrevivió al cambio
La pava tuvo una función cotidiana dentro del mundo agrícola puertorriqueño. Con el paso del tiempo disminuyó su uso y también la cantidad de personas que conocían su confección. En Aguada, la continuidad del oficio depende hoy de artesanos que todavía conservan y enseñan ese conocimiento.
Detrás del documental
Lugares y colaboraciones fundamentales para esta producción.
Documentar la pava llevó al equipo de Obras del País a recorrer espacios vinculados con la historia de Aguada, convivir con personas que hicieron posible la producción e incorporar aportaciones artísticas que ampliaron el contexto del documental.
Lugar de filmación
Una casa que conserva parte de la memoria de Espinar
La residencia de la familia Ríos Hernández permanece en la comunidad Espinar de Aguada como testigo de su pasado agrícola. Fue construida en 1928 como regalo de bodas para Felícita Hernández de Ríos por parte de su padre, Antonio Hernández, carpintero y violinista del mismo barrio.
La casa fue levantada en terrenos pertenecientes por generaciones a la familia de Juan Ríos Ríos. Para su construcción se reutilizaron maderas de una antigua casona familiar que ocupaba el mismo lugar, mientras que los pilotes de ausubo que todavía la sostienen podrían acercarse a los dos siglos de antigüedad.
Tras los daños parciales ocasionados por el huracán María, Milton Moreno inició en 2020 un proyecto de restauración de la propiedad. Quienes interesen consultar el acervo histórico y cultural asociado a la residencia pueden hacerlo mediante cita.
Filmación y hospedaje
La Casa Azul B&B
Otra de las localizaciones de la producción fue La Casa Azul B&B, en Aguada. Allí grabamos varias porciones del documental, incluida la entrevista al historiador Christian N. Acevedo.
Christian, propietario de la casa, también recibió generosamente al equipo de Obras del País y nos permitió pernoctar allí durante la producción. Nuestro agradecimiento especial por abrirnos no solo este espacio de filmación, sino también su casa.
La propiedad se encuentra cerca de las playas y a pocos minutos del centro histórico de Aguada. Allí se encuentra además la pava más grande de Puerto Rico, confeccionada por Ángel López.
Música
Composición musical de Joshua Maldonado
La segunda pieza musical que se escucha en el documental fue creada por el cuatrista puertorriqueño Joshua Maldonado, quien compartió una de sus composiciones para acompañar esta historia.
Puedes encontrar su trabajo en redes como @jmaldonadomusic.
Pintura y memoria visual
Obras de Augusto Marín
Agradecemos a Lissy Marín por conceder a Obras del País permiso para utilizar una fotografía de La Agricultura (1960), obra de su padre, el artista Augusto Marín.
Lissy también nos facilitó fotografías de otras tres obras. Aunque estas imágenes no formaron parte del corte final del documental, las conservamos aquí como parte del contexto artístico que acompañó la investigación y la producción.
Augusto Marín, 1958
Augusto Marín, 1954
Augusto Marín, 1963
Augusto Marín describía su obra como vinculada a las corrientes de su época y, al mismo tiempo, marcada por características puertorriqueñas capaces de dialogar con lo universal.
El poder del colectivo
Agradecemos profundamente a todas las personas que colaboraron con esta producción y al pueblo de Aguada por recibirnos durante el proceso de documentación. Cada espacio abierto, cada testimonio, cada imagen compartida y cada colaboración hizo posible ampliar la historia que hoy forma parte de este archivo.
Extendemos además un agradecimiento especial a nuestros Miembros Patrocinadores y a quienes han realizado donativos. Su apoyo sostiene la continuidad del trabajo de Obras del País.
Miembros Patrocinadores al momento de esta producción
Douglas Lofland, Manuel Burgos, Ana M. Purcell, Caridad Alvarez-Figueroa, Viviana I. Suarez, Robert Davis Shaver, Rubén I. Colón, Manuel Cordero Olivencia, Wanda Ramirez Aguilar, Iris E. Fernández Valdés, Calixto Gabriel Bravo, Rodolfo A. Serrano Rodríguez, Laura Perez Santiago, Andrés Arias, Yvette De Luna, Miguel Crespo, Gerard Ramos Martin, Masaro Pérez, Juan Hernández Príncipe, Christian Feliciano y Evelyn Vázquez.
Mantener vivo el oficio
Preservar la pava es conservar un conocimiento ligado al trabajo, la memoria y la identidad puertorriqueña.
Durante generaciones, este sombrero acompañó a quienes trabajaban bajo el sol en los campos de Puerto Rico. Aunque aquel uso cotidiano ha cambiado, la técnica necesaria para confeccionarlo continúa dependiendo de personas que conocen la materia, dominan el tejido y están dispuestas a transmitir el oficio.
Para Ángel, seguir haciendo pavas significa mantener en práctica un conocimiento que pertenece a la historia de su pueblo y que, sin nuevas manos que lo aprendan, podría desaparecer.
“Es importante seguir haciendo ese oficio, esa artesanía, porque ya nadie la trabaja y no queremos que se pierda el arte de algo que es de aquí de Puerto Rico.” Ángel López
Ángel forma parte del archivo que Obras del País continúa construyendo.
Nuestra meta es documentar cien historias de artesanos puertorriqueños. Tu apoyo sostiene la investigación, grabación, edición y publicación de nuevos perfiles, disponibles gratuitamente para el público.
Tu aportación puede ser deducible
Obras del País es una organización sin fines de lucro reconocida bajo la Sección 501(c)(3) federal y la Sección 1101.01 de Puerto Rico. A medida permitida por la ley, tu donativo puede ser deducible al presentar tu declaración de impuestos.
