Víctor Iván Sosa | Casitas típicas puertorriqueñas en barro
El primer encuentro con el barro
A los 12 años dijo que tenía 15 para conseguir trabajo. Allí metió las manos en barro por primera vez.
Víctor Iván Sosa quedó huérfano a los cinco años y recuerda haber crecido como un niño muy independiente. A los 12 supo que un negocio de cerámica cerca de donde vivía buscaba a alguien para trabajar con moldes de barro líquido.
Se montó en su bicicleta, llegó hasta el negocio y pidió el empleo. Cuando la propietaria le preguntó su edad, Víctor respondió que tenía 15. En realidad tenía 12. Ella decidió darle la oportunidad.
Lo que ocurrió después todavía permanece en su memoria. Cuando introdujo las manos en aquel cubo de barro líquido, sintió una conexión que casi cinco décadas de trabajo no han borrado.
“Yo sentí una conexión tan especial y tan espiritual que para mí esto es algo que trasciende todos los sentidos. Amo el barro.” Víctor Iván Sosa
El microdocumental
“La pieza tiene que tener un mensaje.”
Contacto
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- Artesano
- Víctor Iván Sosa
- Oficio
- Casitas típicas puertorriqueñas en barro
- Municipio
- Carolina, Puerto Rico
- Teléfono
- (787) 347-8668
- Correo electrónico
- quijote7636@yahoo.com
- @victor_ivan_sosa
- Victor Iván Sosa
- Precios
- Tiene piezas comenzando desde $20 y otras de más de $150. El precio depende del tamaño y la complejidad de la pieza.
Cuando te comuniques con Víctor, déjale saber que conociste su trabajo a través de Obras del País.
Aclaración importante
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Una pieza que no necesitara firma
Víctor quería crear algo que la gente pudiera reconocer como suyo con solo mirarlo.
Durante años trabajó distintas formas en barro, pero seguía buscando una pieza que desarrollara una identidad propia. Una noche, cuenta, le pidió a Dios una idea: quería hacer algo que pudiera identificarse con él aun cuando no llevara su nombre.
Poco después, uno de sus estudiantes le regaló una postal. En ella había una casita típica puertorriqueña. Víctor encontró allí el punto de partida de una obra que terminaría convirtiéndose en una de sus señas más reconocibles.
Lo que una casita puede guardar
El modelo no viene solamente de una postal. También viene de una casa que Víctor todavía recuerda.
La familia de su padre era de Río Grande. Cuando Víctor habla de las casas típicas, recuerda la casa de madera de su abuela: el balcón, el fregadero afuera, una gotera de agua, las gallinas alrededor y el fogón. Son detalles pequeños, pero juntos forman el paisaje doméstico que él asocia con otra época de Puerto Rico. Las casitas convierten esa memoria en barro.
Del barro a la casa
Las partes que componen una casa pequeña.
Víctor prepara láminas uniformes de barro, corta y ensambla la estructura, incorpora los detalles arquitectónicos y deja secar la pieza antes de llevarla al horno. El color llega al final, cuando la pequeña construcción ya tiene forma de casa.
Preparación
Corta el barro y comienza a aplanarlo sobre una tela canvas.
Más allá de sus propias piezas
Parte de la obra de Víctor puede encontrarse en las manos de quienes aprendieron con él.
Durante años, Víctor llevó talleres a comunidades y compartió no solo técnicas de cerámica, sino también herramientas para pensar el oficio como una posibilidad de desarrollo personal y económico desde el propio hogar.
Enseñar para que otros continúen
Años después, todavía encuentra antiguos estudiantes convertidos en artistas y artesanos.
Víctor cuenta que algunas de las personas que conoció en aquellos talleres todavía lo reciben cuando regresa a sus comunidades. Otras aparecen en las mismas ferias donde él participa. Para él, haber sido mentor de quienes hoy desarrollan su propio trabajo es una de las partes más significativas de su trayectoria.
Una decisión
Mucho antes de todo eso, alguien le dijo que no tenía talento.
Víctor era adolescente cuando llevó una de sus piezas a una galería para pedir una opinión. La gerente la examinó y, según recuerda, le aconsejó que se dedicara a otra cosa. Le dijo que no tenía talento.
Él entendió que tenía dos opciones: abandonar el oficio o utilizar aquel momento como una razón para desarrollarse todavía más. Escogió la segunda.
“Tienes que creer que eres bueno y seguir adelante, no importa los obstáculos.” Víctor Iván Sosa
Esta historia es parte de un archivo mayor
Víctor es una de las historias que Obras del País está preservando.
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